Con gol de Lucas Vega el
verde y blanco le gano claramente a Savio F.C. por 1 a 0. La visita malogro un penal en el descuento.
Muy floja actuación de un árbitro que supo dirigir en la AFA.
Vilofutbol agradece cálidamente al plantel del Club Savio F.C. por la
solidaridad que han manifestado por la causa de nuestro amigo y jugador, Germán
Delgado.
Por la tercera fecha del Torneo Apertura A 2012, Vilo recibía a Savio F.C. Para ello Montoya ponía en cancha a los
siguientes once jugadores. Esposito, Arrieta, Saggio, Hermida, Fallesen, Cura,
Iglesias, G. Ciaramella, Irigaray, Cipolatti, Vega.
En la charla previa Montoya proponía jugar esos diez partidos
individuales en donde cada uno le tendría que ganar a su marca y a partir de
ahí crecer en el juego asociado ya que el adversario no presionaría por no
tener esa cualidad. Por último les pedía jugar con tranquilidad y no entrar en
la manías del adversario.
El juez pitaba, Vilo y Savio F.C. jugaban en el reducto. Comenzado el
partido el local tomaba las riendas del juego. La visita intentaba por medio de
las pelotas paradas sacar provecho, pero el verde y blanco jugaba uno de sus
mejores partidos en ese aspecto. Anulado el posible problema, Vilo empezaba
lentamente a crear su juego. Antes de llegar a los 30 minutos “Pacha” Pablo
Cipolatti, lucho en la puerta del área grande para luego gambetear y asistir a
Harry Potter que ante el achique del uno acaricio con su pierna derecha a la
redonda para que esta entre mansamente al arco rival. Vilo ganaba por uno a
cero. El festejo de Lucas junto con el plantel abrazando a Germán me quedara
grabado en la mente por varios años. La primera etapa culminaba. Vilo pudo
haber ampliado la diferencia, y no hubiera estado mal, pero quiso el destino
que no fuera así.
En el entretiempo Juan M. Montoya felicitaba a sus dirigidos por los primeros
45 minutos jugados. “Unas fieras señores, eso es lo que uno les pide”. A
continuación remarcaba hacer un esfuerzo mayor, no aflojar en la entrega y continuar creando juego.
La parte final comenzaba, en los primeros minutos Savio insinuó una
reacción e intento llevarse por delante al verde y blanco. Pero fue solo eso,
una alusión. El batallador de América, “Chicho Saggio” el hombre de una y mil
batallas mando a la defensa encima de sus marcas, el mediocampo comandado por
el “pequeño gran matón”, R. Iglesias, se adelanto unos metros en el terreno de
juego y los tres de punta empezaron a presionar sobre la salida rival
llevándolo al adversario a jugar un partido que no le caía nada bien. Lucas
Cura por el sector derecho nos deleitaba con su juego vertiginoso haciendo la
diferencia y apagando las ilusiones del conjunto de Savio, que para ese
entonces estaba más cerca de recibir un segundo gol que lograr el empate. Faltando cinco minutos
Montoya hacia la primera y única variante; ingresaba Jorge Soper por Nacho “el
grande” que dejaba la cancha acalambrado luego de tanto esfuerzo realizado.
Cuando todo parecía concluir en tranquilidad absoluta, con Vilo jugando un
partidazo lejos del arco defendido por Esposito. El juez del partido,
adicionaba jugar cuatro minutos más, algo irrisorio para cómo se dio el transcurso
de la segunda etapa. A continuación marco una falta para Savio, que hasta la
misma gente visitante se sorprendió de dicho fallo. Savio lleno de gente el
área local. El centro ejecutado, fue endeble buscando un borbollón, Esposito
dejo correr mientras fue cargado por un delantero visitante que al golpear
tenuemente contra el uno se dejo caer para que el juez marque la pena máxima. Sí,
el señor vestido de negro, había cobrado penal. La angustia invadió a la
parcialidad local.
El reclamo estéril de los jugadores sobre el juez se exhibía
en el terreno de juego, la bronca junto a la impotencia envolvía al banco de
suplentes. Nada cambiaría el fallo, el penal se ejecutaría. Ahí estaba parado
Esposito sobre la línea de cal, del otro lado en la puerta del área grande la experiencia
toda, el hombre posesionado para rematar con pierna derecha esperaba la orden
mansamente prediciendo el festeje de todo Savio ante un empate injusto.
Esposito intentaba perturbar al ejecutante marcándole al árbitro que donde
había apoyado la pelota no era, que era más atrás, él juez altaneramente lo
mandaba nuevamente a pararse en la línea del arco. En ese momento el silencio
invadió al reducto.
El pitazo del silbato se escucho hasta la avenida Maipú. Cinco pasos separaban
al verdugo de la caprichosa, al llegar este al cuarto paso Esposito se jugó
apresuradamente, ansiosamente hacia su palo izquierdo el ejecutante, pillo para
estos trotes, patio hacia el palo opuesto. En el trayecto de la redonda hacia
el arco brillo la justicia divina. La caprichosa pego en el palo tímidamente
creando un grave inconveniente al adversario más cercano que se pasó
atolondradamente en su carrera y no pudo conectar con su pierna más hábil concluyendo
en saque de meta o valla a saber uno en como termino todo. Para ese entonces
Vilo era festejo, era algarabía. Vilo le ganaba por primera vez a un durísimo
rival como es Savio. Fue por la mínima, jugando mucho mejor que su rival y
sufriendo inmerecidamente.
La figura del partido fue Lucas Cura dueño del carril derecho,
desequilibro cuando quiso y apabullo a su marca demostrando todo su oficio.
Ayudo muchísimo a R. Iglesias y G. Ciaramella en la marca en la mitad de la
cancha, gano en las dos áreas de arriba, su labor fue majestuosa.
Bonus Track:
Luego del encuentro el técnico expresaba lo siguiente:
“Quedo
definido que con laburo con el trabajo con el compromiso que estamos teniendo,
ustedes sobre todo, que nos meten el
dedo en el orto a nosotros para que estemos las cosas caen. La pelota en el
palo no pega al pedo, cuando nosotros decíamos el que viene a entrenar con la
lluvia, el que se pela el orto, la pelota en palo sale o la pelota en el palo
entra es porque ustedes se están pelándose el orto y hoy no nos merecíamos irnos
sin nada de acá hoy necesitábamos y teníamos que irnos con los tres puntos y más tranquilo aun.”
“Este
es un equipo que esta para pelear arriba muchachos, pero tenemos seguir con
esto tenemos que seguir juntos todos, así, metiendo, metiendo, metiendo concentrados y no desviar el objetivo. Hoy le
toco jugar a doce nada más pero tenemos afuera a más gente que hace mas fuerza de que los que están
adentro. Necesitamos esto el martes acá para confirmarlo el jueves ante GEBA.”
“Pero
hoy les puedo decir que, nunca estuve tan feliz de tener esta camiseta puesta.”